Krishnamurti había hablado durante muchos años en los EEUU, pero jamás lo había hecho en su capital, Washington D.C.. Accedió a hacerlo en abril de 1985, y durante esos dos días se encontró con grandes auditorios de diversa procedencia. Se siente en estas dos charlas que K estuvo comunicando, tanto como le fue posible, la enseñanza que había estado impartiendo por más de sesenta años en muchas partes del mundo, invitando a sus oyentes «a caminar juntos, a investigar juntos, a mirar juntos el mundo que hemos creado».