Estos diálogos entre David Bohm y Jiddu Krishnamurti, constituyen una investigación seria en este tema y a medida que avanzan, van emergiendo de ellos, muchos de los puntos básicos de la Enseñanza de Krishnamurti.
Krishnamurti considera que la mente está libre en esencia de la deformante propensión que es inherente al condicionamiento del cerebro y sostiene que la percepción que surge de la verdadera atención no dirigida y sin centro, puede transformar las células del cerebro y eliminar el destructivo condicionamiento.